Miércoles, 21 de octubre de 2026 • Edición Digital
Edición: Global Colombia
Comunidad

CVC y Distrito de Cali abordan tensiones jurídicas y financieras alrededor del recaudo de la sobretasa ambiental

Por Redacción Valle • • 4 min de lectura • 3 lecturas

La controversia institucional por la destinación del tributo predial abre el debate sobre la inversión en cuencas hidrográficas y sostenibilidad ecológica en la capital del Valle.

CVC y Distrito de Cali abordan tensiones jurídicas y financieras alrededor del recaudo de la sobretasa ambiental

En un escenario que concita la atención de los contribuyentes, líderes ambientales y organismos de control público del suroccidente colombiano, la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) y la Administración Distrital de Santiago de Cali sostienen un complejo diferendo técnico-jurídico en torno al porcentaje de recaudo, transferencia y ejecución de los recursos derivados de la sobretasa ambiental liquidada en el impuesto predial unificado. La divergencia institucional versa sobre los montos que la administración local debe girar a la corporación ambiental para la preservación de cuencas y las facultades del Distrito para ejecutar proyectos verdes directos.

La discusión cobró especial relevancia en el seno del Concejo Distrital y en mesas de concertación convocadas por la Personería Municipal, donde delegados de ambas partes expusieron sus fundamentos normativos frente a la interpretación del Estatuto Tributario y la Ley 99 de 1993, que rigen la materia. Mientras la autoridad ambiental regional defiende que los recursos de la sobretasa tienen una destinación específica inalienable para la protección de los ecosistemas estratégicos de la cuenca del río Cauca, el municipio plantea la urgencia de reinvertir un porcentaje mayor en el saneamiento y arborización urbana de la comarca.

Contexto y Antecedentes del Suceso

La ciudad de Santiago de Cali se encuentra cobijada por una singular arquitectura institucional en materia ecológica, donde coexisten la CVC como corporación autónoma de jurisdicción departamental y el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (DAGMA) como autoridad ambiental del perímetro urbano del Distrito Especial. Esta doble presencia institucional ha provocado históricamente roces de competencia respecto a la titularidad y administración de los tributos verdes recaudados a los propietarios de bienes inmuebles.

La sobretasa ambiental representa uno de los rubros financieros más significativos para el sustento de megaproyectos ecológicos en el Valle del Cauca, entre ellos el dragado y recuperación de la laguna de Sonso, la reforestación de los Farallones de Cali y la construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales del sur. No obstante, las demoras crónicas en las transferencias intergubernamentales y las discrepancias contables sobre intereses de mora generaron disputas judiciales que han llegado en años previos a los estrados del Consejo de Estado.

Impacto en la Comunidad y Reacciones Institucionales

El litigio entre las entidades ha generado inquietud entre los colectivos ambientalistas comunitarios, las juntas de acción comunal y las organizaciones de vecinos que defienden las riberas de los siete ríos tutelares de Cali. Voceros ciudadanos señalaron que la disputa por el dinero no puede paralizar las obras urgentes de mitigación de inundaciones en el oriente de la ciudad ni el rescate de las cuencas degradadas de los ríos Pance, Meléndez y Cañaveralejo, exigiendo a los directivos que antepongan el interés ecológico de la urbe.

El director general de la CVC recalcó que la ley ambiental es de orden público y no admite interpretaciones que debiliten el patrimonio de la autoridad ambiental que cuida el recurso hídrico de todo el departamento. Por su parte, la Secretaría de Hacienda de Cali y el DAGMA argumentaron que la ciudad aporta la mayor tajada de ese recaudo tributario y merece recibir inversiones directas proporcionales a las problemáticas de contaminación que sufren sus habitantes.

Perspectivas y Medidas a Futuro

Ambas entidades acordaron conformar una mesa técnica permanente de conciliación contable con acompañamiento preventivo de la Procuraduría General de la Nación para estructurar una fórmula de pago concertada y definir un portafolio unificado de proyectos de impacto ecológico prioritario. Dicho plan incluirá obras conjuntas de limpieza en el canal interceptor sur y programas masivos de arborización nativa en las comunas con mayor déficit de espacio verde público.

Este diario mantendrá una estricta veeduría periodística sobre los acuerdos alcanzados y la debida destinación de los dineros públicos ambientales recaudados a los caleños. Superar los desencuentros jurídicos y unir voluntades institucionales constituye la única garantía para blindar el futuro ecológico, hídrico y ambiental de la amada capital vallecaucana.

Más noticias de Valle del Cauca